Estos días de cuarentena en casa ¿Te has encontrado con alguna de estas dificultades?

SITUACIÓN 1
«Me siento atrapad@ por el monotema coronavirus. Por un lado quiero apartarlo, pero por otro, no consigo dejar de mirar WhatsApps o programas de TV donde no dejan de hablar sobre el covid-19”
SITUACIÓN 2
“No paro de discutir con mi pareja/hij@/madre/padre/herman@/compañer@”.
SITUACIÓN 3
No puedo parar de comer”.
SITUACIÓN 4
“La casa/teletrabajo/familia me atrapan y al final del día, tengo la sensación de estar más estresad@ que antes, sin haber hecho nada de lo que pretendía”.
SITUACIÓN 5
Me siento tan enfadad@ con l@s gestores/as de esta crisis, que estoy de mal humor todo el día”.
SITUACIÓN 6
“Estoy aburrid@/desmotivad@ y cada vez me siento más triste/agobiad@”.
SITUACIÓN 7
Me siento sol@”.
SITUACIÓN 8
“Siento ansiedad por el futuro/por el encierro/por mi trabajo. Tengo pesadillas.
SITUACIÓN 9

 

“Tengo miedo.  Me obsesiona la posibilidad de que yo o los míos tengamos covid-19, o cualquier otra enfermedad, y que no puedan atenderme en los hospitales”.
SITUACIÓN 10

 

“Estoy muy preocupad@ y deprimid@. Personas cercanas están graves o han fallecido víctimas del covid-19, y no he podido ni apoyarlas ni despedirme”.

   HOY he decido estar en contra de este dicho: “Mal de muchos, consuelo de tontos” Otro día, ya veré.  HOY, creo que podemos permitirnos que nos reconforte que todas estas dificultades estén ocurriendo en hogares, pequeños y grandes, del mundo entero.  Incluso un reciente estudio nos legitima a sentir esas emociones, diciéndonos que ya otr@s las sintieron en cuarentenas debidas a epidemias,  que desde el 2003 vienen afectando a muchas  personas de diferentes culturas y lugares del mapa, y a las que ahora, tenemos la suerte y la desgracia de poder entender mejor. (¡Como duele entender de primera mano!)

Desde el pasado 14 de marzo,  el gobierno nos ha obligado por ley  a  permanecer confinados  en nuestras casas, como mínimo, 4 semanas, con el fin de que ENTRE TOD@S consigamos parar la propagación de un enemigo común, << el coronavirus >>, con una MISIÓN absolutamente inaudita:

SALVAR LA VIDA A LAS PERSONAS QUE NOS LA HAN DADO.

 

HOY (que importante el hoy en estas circunstancias ¿verdad?), como psicóloga, quiero darNos el permiso para sentirnos enfadad@s, tristes, agobiad@s, preocupad@, aburrid@s, sol@s, aterrorizad@, culpables (o no) por sentir alivio por el parón impuesto, y hasta hambrient@s cada 5 minutos.

¿Cómo no sentir alguna de estas emociones dadas las trágicas circunstancias que estamos viviendo?

También HOY, y también como psicóloga, (y he evitado empezar esta frase con un pero para no ser aguafiestas), utilizo otro dicho para compartir contigo una importante advertencia:

El veneno está en la dosis

(De este dicho estoy más a favor, por auto-reconocerse venenoso en ciertas dosis wink).

Pues sí, esas emociones, como las de cualquier otro signo, e incluso también diría, que como a la mismísima razón, conviene no malcriarlas. Dejarte llevar por la negatividad, la tristeza o la ansiedad, sin ponerle límite, puede dar lugar, sin darte cuenta, a  problemas más graves.

Por eso, te propongo que desde HOY ampliemos NUESTRA YA HEROICA CRUZADA contra el virus, y en palabras de Mona Chollet en este maravilloso  artículo , nos prescribo una primera

 

PSICO-VACUNA

Aprovechemos esta vía de escape y reunamos los tesoros que tanto necesitaremos el día en que nos devuelvan las calles.

¿Y cómo hacerlo?

Estos días, son muchas las recomendaciones estándar que circulan por todos lados de cara a sobrellevar el confinamiento: Evita la “infoxicación”, créate una rutina, acuerda tus tiempos, no “pijamees”, haz ejercicio, cuida tu alimentación, pasa tiempo cerca de puntos con luz natural, duerme bien. Todas recomendaciones, en principio muy lógicas, pero…

¿CÓMO llevarlas a la práctica y en las dosis adecuadas a TI y a TU REALIDAD?

Pues en busca de ese CÓMO, he decidido abrir la caja de herramientas de la fascinante ciencia de la psicología, y de sus diferentes enfoques, para dar con aquellas que nos puedan ser útiles para mantener a raya cada uno de estos “malestares”, tan de humanos de aquí y de allá.

Y ¡sorpresa! Son tantas y tan fantásticas las herramientas que he encontrado, que me he visto obligada a escribir un post por cada una de las 10 situaciones con las que abría este artículo. La idea es conformar toda una GUÍA PRÁCTICA con indicaciones concretas para afrontar cada una de las dificultades de la vida en cuarentena, guía que como ya comprobarás, te seguirá siendo muy  útil, en tu día a día, una vez superemos esta crisis.

¿Por cuál de los 10 malestares empezaré?

Pues aunque me he visto tentada por la dificultad Nº 2, por la de bonitas técnicas que he encontrado para fomentar el “buen rollo familiar”, finalmente me he decantado por la Nº 4, con el fin de hacer frente al estrés que puede suponer el no organizarse de una (que no de la)  forma adecuada.

¿Por qué?

Porque de esta forma, comenzaremos nuestra guía con herramientas con las que trabajaremos principalmente la AUTOEFICACIA, <<el  creerse capaz de>>, que según el enfoque cognitivo conductual, puede provocar un efecto dominó, que derribe muchos de los otros malestares de la lista. (Ya me contarás. Igual me ahorro escribir un buen montón de artículos wink )

Peeeeero (ahora sin complejos), confieso que HOY, no me gustan nada los conceptos que me evoca la palabra autoeficacia. Creo que nos pueden llevar a lógicas de productividad de “cuando las calles estaban puestas”.  Por eso, como punto de partida del próximo post, y siguiendo el  enfoque narrativo de la psicología, REFORMULO significados, y me quedo solo con   aquellas perspectivas que  me ayuden a dar con los anticuerpos que componen nuestra PSICO-VACUNA  de HOY:

ANTICUERPO 1
Parar…
ANTICUERPO 2
…Y empezar a explorar otra relación con el tiempo, con la vida, con la actividad

Así que,

Para TI que vives sol@, y para TI que vives con tu pareja, para TI que vives con compañer@/s , conocid@s, desconocid@s, también para TI que vives en familia,  y por supuesto para  TI, que dicen eres PEQUEÑ@, pero que muchas veces entiendes no sé si más, pero si mejor. Para TOD@S NOSOTRO@, tengo una primera MISIÓN, <<La misión Cero>>, que puede parecer sencilla, por su envoltorio, pero que tiene trampa…

¿TE atreves a liderarla?

Adelanto que se trata de tomar conciencia de la compañía de unos seres diminutos que conocemos de sobra, y que a partir de ahora se convertirán en nuestr@s compañer@s de

METAMORFOSIS

¿Adivinas de que se trata?

Una vez en marcha,

<<Cada día, obsérvala y obsérvate>>.

 

Y como esto parece ir de dosis,

de REdefinir

y de bajar marchas.

Intento dar coherencia a mi discurso,

y aún ansiosa por contarte ya ahora,

me detengo aquí.

Despidiéndome hasta mi siguiente post,

en el que en pocos días

compartiré conTIgo,

herramientas muy concretas

que nos ofrece la psicología

para dosificar los “momentos  de estrés Nº 4”.

Probando así,

a ver que pasa,

cuando vivimos el tiempo,

tal y como lo hace,

una SEMILLA…

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